Cuando terminé de hablar con papá lo único que quedo dando vueltas en mi mente fueron las siguientes preguntas: ¿Ángeles? ¿Porqué ángeles en nuestras vidas?, ¿Qué tiene los ángeles que a nosotros nos afecta?.
Esa noche la verdad no pude dormir nada, estaba completamente desconcertada, seguía una y otra vez en mi cabeza imaginando como podían los ángeles afectarnos y porqué no quieren que nosotros vivamos tranquilos y en paz. Estando en mi dormitorio, exactamente en mi cama, en un pequeño momento al parecer llegó Morfeo me atrapó, me dirigió a un extraño sueño… ¿o pesadilla?
Estaba en mi dormitorio saliendo hacia la sala, cuando iba bajando las gradas para dirigirme a donde mis padres sentí un mareo tan extraño que lo único que me dio tiempo fue de gritarle a mamá al caer. Cuando mamá se acercó y tocaba mi cara para que yo tratara de responder, observe un extraño aro de color dorado amarillento, que se iba formando poco a poco. Era extraño porque era muy similar al aro que se formó en el cielo; mientras me frotaba los ojos para ver si era real vi formarse un rostro que estaba cubierto totalmente por una capucha color blanca y muy brillante.
Mamá asustada se volvió para observar que era lo que yo estaba mirando; seguro yo tenía cara de pánico, ya que mamá se asusto e inmediatamente observó detrás de ella. Al ver que la capucha blanca caía hasta el suelo y no solo eso, se formaba un cuerpo perfecto de hombre en la cual lo único que tenía descubierto era sus brazos.
-Basta ya, ¿qué es lo que quieres de ella?- Gritó mamá tan fuerte que pude escuchar con exactitud cuando papá asustado tiró el diario que estaba leyendo y corrió hacia donde estábamos.
Yo estaba totalmente en shock y lo único que hacia era contemplar ese ser tan extraño, misteriosos y perfecto, que nunca en mi vida había visto. Antes de que llegará papá entre en razón y me dije a mi misma que esto que estaba enfrente mío era un ángel, podía ver con detalle el halo que caracterizaba a todos ellos y su vestimenta tan celestial.
Estaba media aturdida y escuchaba una voz muy grave diciendo:
-Ella aún no está convertida y debemos llevarnos la chica, ese es el trato señores Kusanovish, parecen nuevos en el tema-
-Por favor déjala aquí con nosotros, no te la lleves, ella ya está a punto de convertirse, por favor te lo pido déjala no te la lleves- Dijo papá con la voz entrecortada y en sus ojos había un brillo lagrimal.
-Lo siento es hora de partir- dijo el ángel que aún no sabía su nombre, aunque me pregunte algo, ¿Los ángeles tendrán nombre?.
Él me tomo del suelo en donde estaba y de pronto papá se le tiró encima para tratar de que no me llevara y yo pataleaba como loca para soltarme pero hubo un momento en el que no sabía si era más conveniente irme o quedarme.
Inmediatamente desperté con el corazón en la mano y sudando como loca. Me costó mucho adaptarme a la realidad, no sabía bien cual era el sueño y cual era la vida real.
Para qué el ángel me quería llevar con él, qué tiene que ver que aún yo no me haya convertido totalmente con que ellos que lleven hacía su mundo.
Lo único que acaté hacer fue salir al dormitorio de mis padres, no me importa que fueran las 3:35 de la madrugada y encendí la luz de su dormitorio y les dije con una voz que reflejaba urgencia.
-Necesito convertirme ya, o los ángeles me llevaran.
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