La señora Martha seguía llorando la muerte de su esposo por culpa de la lluvia de diamantes que le lanzaron los ángeles, mamá la acompaño toda la mañana mientras yo conversaba con los chicos para decirles que al fin me iba a convertir.
Después de almuerzo papá agarro las llaves de su coche y lo único que dijo fue:
-Nos vamos ya a la mansión Du Luag, de hoy no podemos pasar-.
-Papá pero por dios porque así tan rápido-, dije a la vez que tomaba mi teléfono móvil que fue lo único que me dio tiempo de agarrar ya que mamá me jalaba de un brazo para que saliera.
-No podemos esperar más Emily, mira lo que le paso al señor Peter. Y eso que el ya estaba completo.
Amanda, ¿traes lo necesario?-
-Si Julián, estoy lista, vamos.-
Me hicieron casi metida a la fuerza a la parte trasera del automóvil, mamá apenas se sentó se abrochó el cinturón y papá encendió el motor, fue ahí cuando vi que ya no había marcha atrás.
Seguía muy nerviosa, cada palabra que salía de la boca de mis padres me hacían pensar cada vez más en la transformación que iba a pasar, me sentía mareada, no sabía si era porque no había comido muy bien o si era del susto de pensar a lo iba.
Pasaron unos largos cuarenta y cinco minutos y llegamos a una entrada muy extraña, era un lugar muy lujoso, tenía unos árboles lo suficientemente altos como para decir que tenían 200 años de estar sembrados. En la entrada había un camino que nos dirigió hasta un colina en la cual había una mansión, (de ahí el nombre de la Mansión Du Luag), era como la de un cuento de hadas, tenía unos ventanales inmensos con unas figuras abstractas, había también unos automóviles hermosos color negro, entre ellos una limusina color vino, en la entrada de dicha mansión había un par de puertas de madera inmensas y talladas con un escudo, que cubría las dos inmensas puertas, en realidad se merecía llamarla mansión.
Papá estacionó el auto cerca de los otros tres; hasta que daba pena ver junto a semejantes obras de arte, cuando me abrieron la puerta papá me dijo:
-Llego la hora-
Tomé a mamá de la mano y nos dirigimos hacía la gran entrada, había una especie de aro color marrón, para poder tocar la puerta de una forma elegante, como en los tiempos de antes. Papá tiro de el repetidas veces hasta que un hombre de estatura muy alta nos abrió la puerta. Tenía un traje entero del tiempo de antes, la camisa era blanca y con vuelos, el saco de color vino con el cuello negro, al igual que sus pantalones, era una vestimenta muy sobria y a la vez elegante.
-Bienvenidos que se les ofrece-. Dijo el hombre con los ojos puestos en mí.
-Buenas tardes, venimos a hablar con Lord Du Luag, nos urge hacer una transformación-. A papá se le podía escuchar perfectamente la preocupación en su tono de voz.
-Pasen, voy a avisarle que baje. Pueden esperarlo en el vestíbulo, están en su casa-. Él señaló hacía la derecha, mamá fue la primera en entrar y seguido yo.
Entramos al vestíbulo, era increíblemente asombroso. Había una lámpara que colgaba desde el segundo piso, un balcón con barandas de madera talladas al igual que la entrada principal, los sillones eran color vino y de un estilo muy particular, tenían cuadros de diferentes lugares de Europa y en el centro de la sala había una mesa con una canasta llenas de diferentes frutas, en realidad era como un sueño hecho realidad, todo una casa estilo victoriana.
Nos sentamos los tres en un mismo asiento, habiendo cuatro del mismo tamaño. Al parecer yo era la única que estaba tan asombrada por dicha locación, mamá seguía preocupada viendo como reaccionaba yo y papá estaba muy pensativo. La verdad es que era tal la elegancia que olvidé por completo porque era que estaba allí.
Escuche unos pasos muy fuertes, y mis padres lo único que hicieron fue levantarse de un momento a otro y ver hacia el balcón. Yo como no sabía que era lo que estaba sucediendo, me quede sentada hasta que papá me torció los ojos y me levantó del hombro.
-Buenas Tardes Lord Du Luag-, dijo papá inclinándose haciendo una reverencia hacía Lord.
Yo antes de que papá me hiciera otras vez ojos de loco hice lo mismo.
-¿Cuál es el motivo de su visita señores Kusanovish?-
-Lord Du Luag, quiero convertir a mi hija, me preocupa que esto que esta pasando. De nuevo apareció el halo en el cielo y ya sabes lo que pasa si ella no está convertida.
-¿Cómo que ella no está convertida?-, dijo Lord a la vez que sus facciones se endurecían un poco y sus ojos cambiaban de color negro a un vino.-Eso es lo más peligroso del mundo, porqué no la habían traído antes, porqué esperaron tanto.
-Disculpe Lord, es que…- Papá no pudo terminar, su voz de disolvió entre aquel vestíbulo.
Mientras ellos conversaban, algo en mi cabeza decía desde hace varios minutos atrás que volviera a ver hacia el vitral, volteé la cabeza y fue cuando lo peor estaba por suceder.
ufff me dejo en la punta de la silla...aaahhh
ResponderEliminardeberia de sacarlo en físico, en lo personal la historia tiene un excelente argumento, y me encanta como describe cada situación. Me declaro fan # 1 de la historia =D
ResponderEliminarvio me estafo ya es el 6 y tengo una idea pero di no hay seguridad ...!!! jajajajaja
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